CARA A CARA CON GREY

CARA A CARA CON GREY

miércoles, 1 de octubre de 2014

2° Capitulo

¿Cómo pudo haberse hecho realidad ante mis ojos un personaje de ficción que tomaba vida cada vez que mis ojos se posaban en cada línea de aquel libro? Aterrada, empecé a caminar atrás alejándome confundida con todo lo que estaba ocurriendo en ese momento.
Miré sus ojos exactamente grises como los describía Anastasia en el libro y su gran parecido a la descripción de ella, era exacta. Era asombrosamente exacta. No puedo creerlo ¿como la ficción se volvió realidad?
-¿Cómo resulta que estás aquí?-pregunté sorprendida.
Su mirada de controlador y posesivo estaba posada sobre mí y avanzaba hacia mí dejando sonar sus zapatos, como que si cada paso que diera demostrara su personalidad de atractivo hombre e inteligente seductor. Estaba llegando a mí dejándome contra la pared a solo cinco centímetros de mi boca. Agarra aire para respirar e impulsar las palabras que iba a exclamar.
-Solo estoy aquí porque así tú lo deseaste-dice con una sonriente expresión enloquecedora.
Respiro.
-Desear es muy diferente a volverlo realidad-le digo mirándolo asombrada contra la pared.
Sonríe. Esa sonrisa y esa mirada de que lo sabe todo, sus ojos de repente se posaron sobre mi haciéndome sentir desnuda delante de él. Se acerca hacia mí un centímetro, un centímetro más haciendo sentir su respiración en mi rostro, lo que me confirmaba que era realmente real.
-Nena, solo créelo-dice estando a solo un centímetro de mi boca.
Mientras que trato de zafarme de él, toma mi brazo colocándome contra la pared de nuevo. Sintiéndome aprisionada por él, sin escapatoria.
-Déjame en paz-le digo.
-¿Porque crees que debería hacerlo?
-Solo necesito que me des un minuto, quiero ir a bañarme, acicalarme, peinarme, etc.
Sonríe.
-Está bien-dice mientras me libera.
-Gracias-digo mientras me sacudo.
-Solo espero que puedas entender y aceptar que estoy aquí para ti solamente.
¡Maldición!  Cuán atractivo es. Comienzo a caminar como cangrejo clavándome en la mirada de él. Mientras que me alejo hacia el baño su mirada sigue fija en la mía, mi Dios. Llego al cuarto de baño cerrando la puerta con seguro.
No puede estar pasando, no puede estar pasando. Me repito a mí misma. Eso era lo que quería volver realidad mis deseos, pintar con mi imaginación y revivirlo con la magia de ella. Esto es terriblemente asombroso, un personaje de ficción traído a la vida. ¿Qué le diré a los vecinos, a mis amigas, a todo el mundo? Absolutamente nadie me creerá. Mientras tanto estoy debajo de la ducha empapándome, pensando en que debería hacer para contrarrestar esto, porque es muy grave que pueda sacar de un libro un personaje para volverlo real.
Salgo de la ducha para secarme. Me envuelvo toda en un paño y tomo mi ropa para salir ya del baño. Al abrir la puerta volteo hacia los lados como si fuera una loca mujer fugitiva, no está. ¿A dónde se habrá ido?
Camino en dirección a mi habitación mientras que lo veo observando cada cosa de mi estrambótica cueva donde habito.
-¿Podrías darme un permiso para cambiarme?-pregunto.
Me mira pasivamente, sonríe.
-Oh, claro.
Él sale de la habitación dejando escuchar sus zapatos y mientras que lo hace toma aire para hablar.
-Te espero allá afuera-susurra suavemente.
Trago saliva.
Cierro la puerta y me propongo a cambiarme. Busco en mi armario una falda con pliegues negra y una camisa de tiras color rojo. Busco el secador, odio quedarme con el cabello mojado. Ya preparada me propongo a salir de mi escondite a la realidad que era ficción para mí y que es para todo el mundo.
Lo veo sentado viendo la nada en la sala de estar, suspiro.
-No sé qué haré contigo-digo resignada.
Él me mira. Se para lentamente y se vuelve hacia mí con esa forma de moverse de un hombre seductor, su cuello. Oh, mi Dios, su hermoso cuello, su mandíbula perfectamente delineada. Todo se ve perfecto cuando articula un movimiento.  Se para frente a mí. Mirándome fijamente.
-Me quedaré aquí el tiempo que tú quieras.
¿Qué?
-Está bien, pero ¿cómo voy explicarle esto al mundo?-Le digo.
Se acerca más a mí.
-No importa el mundo, importa lo que ahora vives. Tienes el poder de desear y hacerlo volver a la vida. ¿Aún no lo entiendes?-dice seriamente.
Confundida en mi pequeño mundo mental busco entender sus palabras.
-¿De qué estás hablando?-pregunto.
Toma un bocado de aire.
-Lo tienes que descubrir por ti misma.
Suspiro.
-¿Cómo sobrevivirás conmigo?-pregunto.
-Con tu imaginación-dice con una sonrisa seductora.
Ya no estoy entendiendo esto. Me está gustando la idea de tenerlo en la vida real, muchas fans de este hombre darías millones por estar en mi lugar, si en algún momento se enteran.
-Muy buena respuesta-digo con sarcasmo.
Él ríe.
-No se tu nombre. ¿Podrías decírmelo?-me pregunta con curiosidad.
Suspiro.
-Mucho gusto, mi nombre es Kristen Mootz.
Sonríe estirando su mano.
-El gusto es mío.
Teniendo a este personaje aquí me encantaría preguntarle muchas cosas de su vida con Anastasia Steele, claro, sin que ella pueda hacer acto de presencia porque ya esto sería una pesadilla primitiva si ella se apareciera aquí, dado que ella es tan celopata. Me siento en uno de los sofás no tan parecidos en nada a los que están en El Escala cuidadosamente para no mostrarle nada de lo que este debajo de mi falda.
-A ver, explícame. ¿Donde dejaste a Anastasia?-le pregunto.
Su mirada se vuelve con mucha pisca de curiosidad. Curiosidad de escuchar mis preguntas. Mientras se sienta me explica.
-Está en el libro, embarazada claro. Te mandó muchos saludos-dice con tono de sarcasmo y una risita irónica.
Como que me olvido un instante que estoy al frente de un muy divertido pero engreído y patán, así como lo describe el libro, exactamente igual.
-Mmmm.
-¿Cuál es tu edad?-pregunta.
-21, tengo 21-respondo.
Sus ojos se abren en nivel de asombro pero sin dejar la mirada que lo describe como alguien dominante y que quiere ser atractivamente controlador. Su nivel de asombro fue por mi edad. Oh, sí.
-Y..?-pregunto.
-Curioso-expresa.
-¿A qué te refieres con “Curioso”?-pregunto.
Suspira y ríe.
-Tú lo sabes muy bien.
Cruzo mis piernas de manera que sienta una indirecta. Su expresión se torna seria y observo como su saliva pasa por su garganta lentamente.
-¿Está  jugando, Señorita Mootz?
 Me siento totalmente como en el libro, pero de lado del real, donde lo vivo yo intensamente.
-No lo creo, Sr. Grey.
Se levanta del sillón y mi corazón comienza a inquietarse y empiezo a sentir que sudo en todo mi cuerpo. Se sienta cerca de mí, llegando poco a poco a mi rostro. A solo un milímetros de mis labios.
-Vamos, déjate llevar-dice el dominante Christian Grey.

CONTINUARÁ.



8 comentarios:

  1. muy bueno. para cuando el 3????

    ResponderEliminar
  2. holaaaa prontoo muyy prontooo esta semana lo subire... gracias yo te agradezco de verdad que lo leas *-* besoos

    ResponderEliminar
  3. ya queremos el 3¡¡¡ :') :D :D :D jajaja esta hermooooooso

    ResponderEliminar
  4. Me encanta,sigue publicando.Está genial algo distinto!!

    ResponderEliminar
  5. Woww me encanta... "esta jungando conmigo sñrt. xx"-"No lo creo sr.Grey" ...es geniaal

    ResponderEliminar
  6. Muy interesante, me encanta!!!!

    ResponderEliminar

Gracias por tu comentario, vuelve pronto.